El señor casado
Archivado en
espinas • Fecha: 29-06-2006 02:29:06
El señor casado me llamó por teléfono.
Yo no conocía al señor casado, pero parecía necesitar hablar y ser escuchado, y eso me enterneció. Me contó que se sentía solo y que me buscaba a mí. No le importaba no haberme visto nunca, pues entendía que todas las mujeres tienen algo de especial que las hace hermosas y que sólo hay que saber cómo encontrarlo. El señor casado me explicó solícito la forma en que exploraba ese algo en cada mujer, pacientemente y con esmero, y me aseguró que dedicaría todo el tiempo que fuera necesario a hacerme sentir muy bien, pues mi bienestar, dijo sabiamente, redundaría en el suyo propio.
El señor casado me contó entristecido que su mujer no quería relaciones, que era fría en el lecho conyugal, y me aseguró necesitarme por tal motivo, prometió darme placer infinito si accedía a poner mi hermoso cuerpo en sus diestras manos. Cuando le expuse, algo desconcertada, lo lejos que vivíamos el uno del otro, me contestó que apenas cuatro horas de coche nos separaban y me juró estar dispuesto a salvar esa distancia de ida y vuelta en un solo día en pos de nuestra felicidad. Al fin, resuelto y seguro de sí mismo, el señor casado me preguntó si yo haría lo mismo por él.
- Disculpe, señor casado, no sé si le entendí bien, ¿me está usted preguntando si sería capaz de conducir durante ocho horas para acostarme con un desconocido que resulta ser tan buen amante que su mujer no soporta que la toque?
Y colgué sin esperar respuesta.
Escrito por
Tautina
(17)
Comentarios •
(0)
Referencias •
Permalink
Comentarios
-
Ay de ti, señor casado, consumado experto teórico, en las lides amorosas. Ay, de ti, torpe aprendiz de mentiroso...
monocamy — FORMATO_FECHA
-
No es así como te harás con un extenso curriculum de amantes con eyaculación precoz, querida Tautina, no es así.
Gatopardo — FORMATO_FECHA
-
Vamos, eso ni pensarlo y con la que se va a liar con el carnet por puntos...para que en un desliz, obnubilada con tanto arte pasional, se me vallan los frenos justo delante de un retén de la guardia civil. Ni pensarlo, faltaría más. Cómprese un libro sobre las artes amatorias y ensaye cada noche con su frígida mujer que quizá sea más cálida de lo que nadie se imagina...
Genial tu texto
Besos muchos Trini — FORMATO_FECHA
-
Muchas colgaríamos el teléfono de la misma forma que ella, pero quizás a cuantas llamará... Así que de cien mujeres, no faltará la ilusa, necesitada de cariño o soñadora que caerá con sus vacías palabras.
Muchos besitos y buen finde Tautina. Flaca — FORMATO_FECHA
-
Y es que la vida encierra tantas microvidas...tantas emociones que es imposible saber verdades o mentiras.
Estupendo Tau...un bikiño y buen fin de semana! Azul — FORMATO_FECHA
-
No he podido evitar el hacer una mueca al leer tu escrito hoy, es curioso lo que podría llegar a hacer un hombre por conseguir una hora en la cama...y equivocadamente ... pero seguro que quiere muchísimo a su mujer y por ello ni se molestará en saber el porqué de que su cama sea tan fría, suponiendo que eso también fuera cierto.
Buena respuesta diste en el escrito Tau. LunaNegra — FORMATO_FECHA
-
Y lo curioso es que siempre encuentran una que pica.
Y es que los hombres somos unos lagartos y las mujeres unas compasivas inocentes.
Ja!!!
Así me tienes. Casi sin pegar ojo. pau — FORMATO_FECHA
-
como en tan pocas palabras puedes decir tanto y tan sabiamente entretenido?
patty — FORMATO_FECHA
-
Por qué apagas los sueños?,
acaso no has sido alguna vez la primera amada?,
No hemos pensado en que lo desconocido
fuera aquello que nos agrada?.
Por un segundo de deseo,
por un segundo de no saber como puede ser la vida,
unos son capaces, de dejarsela en la primera salida.
Paxcu — FORMATO_FECHA
-
Muy bonito el texto. Al señor casado le preguntaría si de verdad merece la pena "tener un cuerpo en sus diestras manos" sin poder sentir el corazón de ese cuerpo...
Charly — FORMATO_FECHA
-
Hombre, por esa regla de tres también podríamos preguntarle si merece la pena tener un cuerpo, en sus diestras manos, desconociendo su histología renal. No confundamos "amarnos" con "amasarnos".
monocamy — FORMATO_FECHA
-
Como puedes ver soy una nueva comentarista en esta tú casa.
Tu manera de escribir es sencillamente genial, la historia te atrapa, y al final una sonrisa escapo de mis labios; no será que el señor casado era un castrado de amor, de sentimientos, de comprensión o simplemente un don nadie?.......
clari — FORMATO_FECHA
-
El señor casado canta mucho, la verdad, menos mal que cada vez se escuchan menos sus palabras de puro torpes. Saludos
gatito viejo — FORMATO_FECHA
-
Vaya blog... tu prosa tiene la virtud de recuperarse en esos instantes eternos que cazan las experiencias de la vida, esos perfectos momentos simples, ese coito sublime de palabras amantes, conjuros de lo evidente, prolongaciones de narrativas en donde siempre, y en el fondo, eres la protagonista. Si que eres una adicta del acto de la escritura y celebro el mejor de tus vicios, uno que tiene efectos colaterales de sublimación y alegría. Gracias por dejar tus humedades de caracol en los rastros de mi ansiedad.. será un verdaero placer estarnos visitando; el link ya está.. falta la fortuna del tiempo.
abrazos.
Iván Vargas Iván Vargas García — FORMATO_FECHA
-
Yo hubiese colgado al señor casado a las primeras de cambio, estoy harto de que me llamen de las promociones por telefono que primero prometen y luego no cumplen.
Dani — FORMATO_FECHA
-
¿¿¿basado en hechos reales, tal vez???
Jejeje genial narración Andandare — FORMATO_FECHA
-
¿Y si el señor casado en realidad era para ella?, no lo sabremos nunca, siempre está la magia del misterio.
Saludos casaderos.
El Zórpilo. El Zórpilo — FORMATO_FECHA
Comentar